
![]() Imagen 1: La transmisión del paludismo sigue un ciclo: el mosquito anofeles chupa sangre a una persona con parásitos en su sangre y se los transmite a otras personas cuando las pica. No todas las personas afectadas por el paludismo manifiestan síntomas, aunque haya parásitos en su sangre. |
El paludismo (también conocido como malaria) es causado por unos parásitos que se transmiten a través de la picadura del mosquito anofeles. El único modo de evitar la exposición a los parásitos es evitar las picaduras de los mosquitos. Para eso las personas que viven en regiones afectadas por el paludismo necesitan tener acceso a repelentes de insectos, a redes para las ventanas y puertas y a mosquiteras impregnadas de insecticida.
El paludismo amenaza al 40% de la población mundial. Su parásito infecta a más de 500 millones de personas cada año y causa la muerte de más de 1 millón. África subsahariana es la región del mundo más afectada, pero la enfermedad también afecta a Asia, América Latina, el Oriente Medio e incluso a partes de Europa.
Durante muchos años los investigadores han intentado encontrar una cura efectiva para el paludismo. Existen tratamientos que curan el paludismo en la mayoría de los casos, pero con el tiempo los parásitos se van haciendo resistentes a los nuevos medicamentos. Esto hace que los científicos se enfrenten a una carrera en la que tienen que ser más rápidos que la enfermedad. Lo que hace esta carrera especialmente difícil es la falta de fondos económicos. El paludismo no se propaga en países de clima frío, lo que hace que la investigación farmacéutica no destine apenas fondos para la investigación de nuevos tratamientos.
![]() Imagen 2: La prevención del paludismo podría evitar 9 de cada 10 casos de esta enfermedad. |
Cada año entre 300 y 500 millones de personas enferman de paludismo.
7 de cada 10 personas que mueren al año por el paludismo son niños y niñas
El paludismo es la principal causa de muerte infantil en África
Los mosquitos que transmiten el paludismo son activos por la noche, así que el mejor método para prevenir la enfermedad es dormir bajo una mosquitera impregnada con insecticida. Aún así muy pocos niños y niñas tienen acceso a estas mosquiteras.
UNICEF es el mayor distribuidor mundial de mosquiteras tratadas con insecticida.
UNICEF y sus aliados distribuyen cada año millones de mosquiteras y además, realizan actividades de información pública sobre su uso y mantenimiento.
Una mosquitera tratada con insecticida de larga duración cuesta menos de 10 euros.
Imagen 1: © The Nobel Foundation; Imagen 2: UNICEF