
En 1956, la Asamblea General de Naciones Unidas recomendó que se instituyera en todos los países un Día Universal de la Infancia, que se consagraría a la fraternidad y a la comprensión entre los niños y las niñas del mundo entero y se destinaría a actividades para promover el bienestar de los niños del mundo. El 20 de noviembre se conmemora la fecha en que la Asamblea General aprobó la Declaración sobre los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989. Por ello, el 20 de noviembre ha pasado a ser el Día Universal de los Niños y las Niñas.
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"Los Estados Partes darán a conocer ampliamente los principios y disposiciones de la Convención por medios eficaces y apropiados, tanto a los adultos como a los niños" Artículo 42 |
Ya han transcurrido más de veinte años desde que se aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño y todos los países del mundo (salvo Estados Unidos y Somalia) la han ratificado, convirtiéndose así en el instrumento de Derechos Humanos más ampliamente refrendado en la historia de la humanidad.
A pesar de esto, cada día se vulneran los derechos de millones de niños y niñas en todos los países del mundo y, por lo tanto, tanto las instituciones como la sociedad civil deben responder a este reto y seguir luchado para que la Convención se convierta en una realidad en beneficio de los niños y niñas del mundo.
Los derechos de la infancia se basan en cuatro principios fundamentales:

Imagen 1: La Convención sobre los Derechos del Niño reconoce que todos los menores de edad deben tener una protección especial y que no pueden ser tratados como adultos.
De las imágenes:

