| 11 de Julio | Día Mundial de la Población |
Se estima que fue el 11 de julio de 1987 cuando la población mundial alcanzó la cifra de 5.000 millones de personas. A partir de esa fecha, y a iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas, se celebra el Día Mundial de la Población.

El crecimiento actual de la población es muy rápido y provoca una gran alarma entre algunos especialistas. Una consecuencia de este crecimiento son las innumerables dificultades relacionadas, especialmente, con los recursos disponibles (agua, tierras de cultivo, alimentos, atención sanitaria y educativa) y el deterioro del medio ambiente.
El problema se agudiza cuando sabemos que este consumo de recursos no es equitativo y que los habitantes más ricos del planeta están esquilmando los recursos disponibles en lugares muy lejanos a donde viven. Lo mismo ocurrre con la contaminación, que no conoce fronteras: la industrialización y el consumo de algunos países polucionan todo el planeta, incluso el entorno donde viven personas que nunca han participado de los beneficios de esa industrialización.
Actualmente somos más de 6.000 millones de habitantes en el planeta y las previsiones esperan entre 8.000 y casi 11.000 millones de personas para el año 2050.
El problema clave de la superpoblación no es el número de personas que viven en el planeta, sino cómo viven. El que fuera Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, en un discurso con motivo del Día Mundial de la Población de 1999 (el año en el que se llegó a los 6.000 millones de habitantes) nos recuerda que no todo son cifras:
"La población no sólo es cuestión de números. Es una cuestión de seres humanos, una cuestión de individuos, una cuestión de cada uno de nosotros.Se trata de que cada mujer y cada hombre sean capaces de tomar decisiones libres, informadas y en igualdad, incluyendo el tamaño de su familia y el espaciamiento entre sus hijos. Se trata de que cada hombre y cada mujer sean capaces de mantener a los hijos que eligieron tener, de asegurar su bienestar y de darles una vida digna. Se trata de libertad individual, de derechos humanos y de desarrollo sostenible para todos".

Por ese motivo, la posibilidad de esa vida digna no sólo pasa por el control del crecimiento sino también por un reparto más justo de las riquezas mundiales, por la cooperación y la solidaridad, por el respeto al medioambiente y a nuestros semejantes. Si no ocurre así, quizás el Día Mundial de la Población se convierta en una fecha vacía, como la que refleja el escritor uruguayo Mario Benedetti en este alarmante poema:

En un día del año 1987
nació el niño Cinco Mil
Millones. Vino sin etiqueta,
así que podía ser negro, blanco,
amarillo, etc. Muchos países,
en ese día, eligieron al
azar un niño Cinco Mil
Millones para homenajearlo y
hasta filmarlo y grabar
su primer llanto.
Sin embargo, el verdadero
niño Cinco Mil Millones no
fue homenajeado ni filmado
ni acaso tuvo energías para
su primer llanto. Mucho
antes de nacer ya tenía hambre.
Un hambre atroz. Un
hambre vieja. Cuando por fin
movió sus dedos, éstos tocaron
la tierra seca. Cuarteada
y seca. Tierra con grietas y
esqueletos de perros o de
camellos o vacas. También
con el esqueleto del niño
número 4 999 999 999.
El verdadero niño Cinco
Mil Millones tenía hambre y
sed, pero su madre tenía más
hambre y más sed y sus
pechos oscuros eran como
tierra exhaustada. Junto a ella,
el abuelo del niño tenía hambre
y sed más antiguas aún y
ya no encontraba en sí
mismo ganas de pensar o de
creer.
Una semana después, el
niño Cinco Mil Millones era
un minúsculo esqueleto y en
consecuencia disminuyó en
algo el horrible riesgo de que
el planeta llegara a estar superpoblado.
Foto de la cabecera: © UNESCO/Dominique Roger
Imagen 1: © UNESCO /F. Loock
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