Días mundiales
Día internacional de información sobre el peligro de las minas
4 de Abril
Cada día miles de personas viven limitadas por la posibilidad de pisar una mina y morir o quedar malheridas. Muchas de ellas ni siquiera habían nacido cuando finalizaron los conflictos que pusieron esas minas allí. Sus actividades diarias: trabajar, ir a la escuela, jugar, pasear, cultivar o pastorear se ven restringidas porque no pueden pisar sus propios campos. Pierden su libertad por no perder la vida. Cada 4 de abril gente de todo el mundo se une a ellos para apoyarles y para recordar a los gobiernos del mundo que hay que poner fin al peligro de las minas antipersonal

 

El 8 de diciembre de 2005, a través de su resolución 60/97 la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el Día Internacional de información sobre el peligro de las minas y de asistencia para las actividades relativas a las minas. El objetivo de este día es lograr llamar la atención y sensibilizar a la población mundial sobre esta grave cuestión

Imagen de UNICEF
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En los países que sufren el problema de las minas es fundamental que toda la población conozca las señales que indican donde se ha detectado que existen minas. Esta niña de Camboya sostiene un cartel que explica estas señales durante una reunión de información sobre minas.

Las minas terrestres y los remanentes de explosivos de guerra continúan matando o hiriendo a más de 15.000 personas al año. La abrumadora mayoría de ellas son civiles que accidentalmente activan estos dispositivos pasados años, e incluso décadas, desde el fin del conflicto que dio lugar a su colocación. En algunos países, como Afganistán, la mayoría de las víctimas son menores de 18 años.

Un poco de historia

Las minas terrestres tienen una larga historia, llegando a remontarse a los imperios griego y romano. Sin embargo, es durante la II Guerra Mundial (1940-1945) cuando las minas antipersonal y antitanque se emplearon extensivamente con fines tácticos y para lograr objetivos militares. Las tropas solían colocar las minas a mano, tras haber hecho un mapa con la localización exacta de los campos de minas para su posterior desactivación. Pero aún así muchas de las minas no fueron desactivadas tras la guerra. En muchos países europeos aún existe algo de peligro a causa de las minas enterradas durante la II Guerra Mundial.

Los avances tecnológicos de la década de 1960 hicieron posible esparcir minas mecánicamente, en lugar de enterrarlas a mano. Esto supuso que cientos de minas pudieran ser colocadas al mismo tiempo, usando aviones, cohetes o artillería. Mientras que una tropa de 30 soldados podía colocar aproximadamente 50 minas por hora, un sistema de distribución remota podría esparcir más de 200 minas de una vez. Durante la Guerra de Vietnam (1959-1975), grandes áreas de Vietnam, Laos y Camboya quedaron plagadas de minas utilizando estos sistemas mecánicos de distribución.

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Foto 2
Seng Kong Meng tiene 26 años y desde hace siete años trabaja detectando minas terrestres en Camboya. Trabaja en una de las zonas con más minas del mundo y ha encontrado 30 minas y unos 230 proyectiles sin detonar.

A medida que los conflictos se fueron volviendo más brutales, los efectos de las minas no se limitaron sólo a objetivos militares. En la década de 1980, las minas se convirtieron rápidamente en una de las armas favoritas en muchos conflictos internos. El bajo coste de las minas antipersonal las hacía especialmente atractivas para movimientos guerrilleros y fuerzas armadas de países en vías de desarrollo. La producción de minas cada vez más pequeñas y sofisticadas y el desarrollo de artefactos caseros llevaron a un gran incremento de los campos minados. Las minas de plástico, que no pueden ser encontradas con detectores de metales, también se hicieron comunes. Los civiles se convirtieron en objetivos porque las minas antipersonal se usaban intencionalmente para acosarles y aterrorizarles, obligándoles a abandonar sus hogares y bloqueando el acceso a infraestructuras importantes, como el agua y la electricidad.

Poner fin a la historia de las minas

En 1992, seis organizaciones humanitarias se unieron para formar la Campaña Internacional para la Prohibición de Minas Antipersonales. A través de su trabajo en los países afectados por las minas, han acercado a todo el mundo la realidad sobre el horrendo precio que se cobran las minas antipersonal en personas inocentes. Las víctimas de las minas antipersonales viven en países donde la guerra ya había causado demasiado dolor, y no pueden librarse de los horrores de la guerra una vez que esta ya ha pasado.

Imagen de UNICEF
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Desta Tessema, de 17 años, participa en sesiones de información sobre minas para niños y niñas de primaria en su país, Etiopía. Les muestra los distintos tipos de mina y les advierte de sus peligros, para que eviten tocarlas y resultar heridos, como le pasó a él hace 4 años.

El trabajo de la campaña internacional, a la que se han unido más de 1400 organizaciones no gubernamentales y que cuenta con el apoyo de las Naciones Unidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja y de gobiernos de todo el mundo, intenta que la historia de las minas sea corta. Actualmente más de dos tercios de los países del mundo son parte de la Convención sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción.


  InvestigaLos niños y las minas terrestres    
Imagen de UNICEF
Foto 4
Cuando tenía 7 años, Abdul Malik perdió su pierna derecha y a su hermano mayor por culpa de una mina que su hermano llevó a casa, confundiéndola con un juguete. Desde entonces Abdul, que vive en Kabul, la capital de Afganistán, utiliza una prótesis que consiguió gracias al Comité Internacional de la Cruz Roja.

Las minas terrestres matan, lesionan o dejan huérfanos a niños y niñas. En muchos países plagados de minas, una de cada cinco víctimas es un menor de edad.


• Según la Cruz Roja de Camboya, los menores de edad representan hasta el 50% de las bajas debido a minas terrestres en Camboya; y en Somalia, según el Estudio del Impacto de las Minas Terrestres, más del 55% de las víctimas de minas antipersonal son niños.

• Con frecuencia, los niños y niñas se sienten atraídos por la apariencia curiosa y colorida de las minas terrestres y los restos de explosivos de guerra.

• Los niños tienen muchas más probabilidades de morir a causa de lesiones provocadas por el estallido de una mina que los adultos. Se calcula que el 85% de los niños y niñas que resultan víctimas de minas terrestres mueren antes de llegar al hospital.

• Los menores de edad, sobre todo los niños y niñas refugiados y desplazados que regresan a sus hogares, están particularmente expuestos a las minas terrestres, porque tienen mayores probabilidades de desconocer los riesgos que supone jugar en zonas peligrosas o de cruzar por ellas.

• Las minas causan lesiones atroces: los niños y niñas pueden perder la vista o quedarse sordos; pueden perder dedos de las manos y los pies así como miembros completos; pueden sufrir lesiones en los genitales. También sufren psicológicamente debido al trauma que deja una lesión provocada por el estallido de una mina.

• Sin adecuado tratamiento médico, los niños y niñas lesionados por el estallido de las minas terrestres tienen que abandonar con frecuencia de la escuela, con lo que se exponen a que sus expectativas de obtener educación y empleo sean menores, y a que se les perciba a menudo como una carga para sus familias.

Imagen de UNICEF
Foto 5
En Casamance, una región de Senegal, hay cerca de 90.000 personas afectadas por las minas dejadas allí durante la guerra. UNICEF apoya programas de educación sobre minas para que los niños y niñas de la región conozcan el peligro de las minas y cómo evitarlo.

• Las minas terrestres pueden devastar las vidas de los menores de edad al matar o mutilar a sus progenitores o personas que los cuidan. Cuando las madres resultan mutiladas o muertas, los niños y niñas tienen menos probabilidades de recibir una nutrición adecuada, de ser inmunizados o de ser protegidos contra la explotación. Cuando los padres caen víctimas de las minas terrestres, los menores de edad tienen que abandonar la escuela y trabajar para suplementar el ingreso familiar.

• El coste de proporcionar atención médica a largo plazo a los niños y niñas víctimas de las minas terrestres puede resultar exorbitante. Las clínicas de rehabilitación suelen estar demasiado lejos o el acceso a ellas ser demasiado caro.

• Las minas terrestres sin desactivar impiden el acceso a casas reconstruidas, caminos, escuelas, centros de salud y otros servicios esenciales. Niegan el acceso a la tierra cultivable y a la irrigación. Las minas terrestres y las municiones sin estallar violan casi todos los artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño: el derecho de niños y niñas a la vida, a un ambiente seguro en el cual jugar, el derecho a la salud, al agua potable, a las condiciones sanitarias y a una educación adecuada.

 



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Foto de la cabecera:
Durante los eventos celebrados en el Día internacional de información sobre el peligro de las minas, un experto en desactivación de minas educa a un grupo de niños y adultos sobre las minas antipersonales, las heridas que causan y el trabajo de los desactivadores de minas. © UNICEF/ HQ07-0273/Susan Markisz
Foto 1:
© UNICEF/ HQ04-0763/Dan Thomas
Foto 2: © UNICEF/ HQ04-0765/Dan Thomas
Foto 3: © UNICEF/ HQ04-0772/Guillaume Bonn
Foto 4: © UNICEF/ HQ01-0508/Shehzad Noorani
Foto 5: © UNICEF/ HQ07-1033/Olivier Asselin
Referencias: Texto extraído del original en inglés elaborado por las Naciones Unidas: www.cyberschoolbus.un.org

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