ANEXO EL CORREO GALLEGO Sábado, 28 de diciembre de 2002 FALTA DE CINTURA POLÍTICA. Por Luis Pousa (extracto) Manuel Fraga se ha traído de Madrid el compromiso en firme de José María Aznar de que el Estado asumirá un paquete de inversiones públicas dedicado a recuperar la economía gallega de los efectos negativos provocados por la catástrofe ecológica del Prestige. Da la impresión de que la cosa va en serio y los populares no regatearán recursos en reactivar la creación de riqueza en Galicia, e impedir así que se origine una crisis que trunque el proceso de modernización al que lleva enganchado el país desde hace diez años, y cuyos efectos en términos de mayor dinamismo empresarial, creación de empleo y aumento de las rentas de las personas, empezarían a percibirse en los próximos años de la presente década. Mientras que el portavoz del Bloque, Xosé Manuel Beiras, declaraba en la TVG que el diálogo institucional con la Xunta está "pulverizado''(sic), el alcalde socialista de A Coruña mostraba públicamente su apoyo al plan presentado en Madrid por el presidente de la Xunta. (...) A nacionalistas y socialistas les falta cintura política para, sin renunciar a su cometido fiscalizador de la Xunta, apuntarse al escenario de recuperación económica de Galicia abierto por los populares. A fin de cuentas, en la franja costera viven setenta y cinco de cada cien habitantes de la comunidad autónoma gallega, según el último censo de población del IGE. Un repaso a las declaraciones efectuadas por los dirigentes de las oposición es sumamente revelador del estado de encantamiento en que se encuentran. Tan convencidos están de encontrarse a las puertas de un cambio político propiciado desde la ciudadanía, que ni siquiera se esfuerzan en analizar si esas "condiciones objetivas'', en las que se sustenta el paso de un estadio a otro estadio, es irreversible. Y si, en el supuesto de que sea irreversible, BNG y PSdeG serán los beneficiados o ese desplazamiento tendrá como destino final alojarse en la abstención. Ciertamente este tipo de consideraciones resultan irritantes. Pero por muy irritantes que resulten, los partidos están obligados a hacerlas. La oposición se confunde si cree que con tirar de la catástrofe ecológica hasta el próximo mes de mayo tiene el poder municipal ganado. EL CORREO ESPAÑOL/BILBAO Martes, 10 de Diciembre de 2002 (extracto)
Aznar admite un mes después «posibles errores» en el desastre del 'Prestige'. El presidente asegura que los fallos se han corregido y anuncia ayudas ilimitadas para los afectados «Debemos estar preparados para todo», advierte ante la posibilidad de que reviente el casco del buque José María Aznar reconoció ayer, a punto de cumplirse un mes del inicio de la catástrofe ecológica del 'Prestige', que su Gobierno ha podido cometer fallos en la gestión de la crisis, aunque intentó minimizarlos al insistir en que ha intentado «corregirlos de inmediato. «Es posible que hayamos llegado tarde o tomado decisiones equivocadas, pero hicimos todo el esfuerzo humanamente posible para corregirlas», aseguró el jefe del Ejecutivo a modo de justificación anoche, en la entrevista que concedió a TVE. Como contrapartida, ofreció el compromiso del Gobierno a conceder a los afectados toda la ayuda que precisen «durante todo el tiempo que sea necesario mientras duren las consecuencias» del vertido. Así, puso un énfasis especial en destacar que ayer llegaron a Galicia las primeras ayudas económicas para los afectados. (...)Aunque dijo «aceptar todas las críticas», el jefe del Ejecutivo dedicó el grueso de sus declaraciones a justificarse y a defenderse de los ataques que ha recibido su Gabinete por la forma de gestionar la crisis. Además, lanzó nuevos dardos contra la oposición, en especial contra el PSOE, al que acusó de cometer «un error muy grave» al «intentar sacar ventaja política» de esta situación. En contraste, negó que él obrara de la misma forma contra el Gobierno socialista cuando era el jefe de la oposición y el petrolero 'Mar Egeo' se accidentó «en las mismas puertas de La Coruña. Sobre las censuras que ha recibido por su escaso protagonismo durante estas cuatro semanas, Aznar quiso dejar claro que se ha volcado en intentar paliar los efectos del desastre, tanto en el plano nacional como internacional. Reiteró que, «en vez de ir a Galicia a hacerme la foto», trabaja y anunció que viajará a aquella comunidad cuando pueda presentar a los afectados «las medidas más completas posibles». «Nadie preparado» Así, Aznar pasó de puntillas sobre la asunción de errores de su Gobierno. «No hay nadie preparado para una catástrofe como ésta», señaló, una afirmación poco tranquilizadora cuando él mismo reconoció que no se puede descartar que el casco del petrolero reviente y provoque la llegada de una tercera marea negra a la costa: «Debemos estar preparados para todo», dijo. El presidente no admitió que el Gobierno se equivocara al ordenar alejar de la costa el 'Prestige' en lugar de decidir que fuera acercado a un puerto: «No hay solución buena cuando un petrolero mide dos veces y medio un campo de fútbol y tiene un boquete por donde suelta fuel», argumentó. Ante semejante panorama, Aznar parafraseó el nombre de la plataforma gallega que lideró las manifestaciones contra esta tragedia y la actuación gubernamental, y subrayó que el Gobierno está trabajando para que esta catástrofe no se repita «nunca más». «Nunca más surcarán nuestros mares bombas flotantes que desaprensivos ponen en circulación», prometió. En este sentido, resaltó que «la UE no aceptará que haya petroleros sin doble casco». Aznar no olvidó el «admirable» esfuerzo de los pescadores y mariscadores gallegos, así como la solidaridad de miles de voluntarios de toda España. Además, «las Fuerzas Armadas han combatido este problema desde el primer día», apuntó, pese a la escasa participación militar hasta la pasada semana. |