Reacción
| | En esta actividad se dan unas posturas iniciales sobre un determinado problema. Los alumnos adoptan provisionalmente una de ellas y hacen corrillos en los cuales se discute acerca de cada postura intercambiando ideas con los compañeros, hasta afirmar su postura inicial o cambiarla por otra. Al final hay un debate-coloquio en el cual se comparten con todo el grupo las conclusiones. |
| Objetivos | - Reflexionar sobre un determinado tema, centrando las posibles posiciones personales en varios modelos previsibles en los jóvenes.
- Desarrollar la disposición a oír las ideas de los demás, contrastarlas con la propias y aceptarlas o rechazarlas reflexivamente: educación para el conflicto.
| | Materiales | Se pueden utilizar tarjetas de cartulina o papel que reflejen las distintas posiciones de partida.
| | | Desarrollo | 1. Sobre un problema dado, o un artículo o noticia concreta, se dan varias posturas iniciales. Los alumnos adoptan libremente una de ellas y forman corrillos de unas 5 ó 6 personas con otros compañeros que mantengan la misma posición y comentan su postura personal. 2. Más adelante, se reúnen en corrillos formados por compañeros que mantengan posturas distintas, intercambiando ideas con ellos, hasta afirmar su postura inicial o cambiarla por otra. 3. Finalmente se procede al inevitable debate o coloquio grupal en el que se pueden sentar juntos los estudiantes que mantienen la misma postura.
| | Respecto de las distintas posiciones que se proponen, representan inevitablemente una síntesis de ideas, con todas las imprecisiones y los riesgos de interpretación que llevan consigo los reduccionismos. Se trata de dibujar posibles modelos de actitud que pudieran ser asumibles por los jóvenes estudiantes.
| | Por supuesto los educadores o educadoras puede modificarlas, ampliarlas con otras nuevas (no muchas para no entorpecer la comprensión del contexto general), suprimir alguna, etc. Pero una vez adoptadas esas decisiones recomendamos no tomar partido por ninguna de ellas ni influir sobre las opiniones de los alumnos durante el período de los corrillos.
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| Variaciones | Se lee en voz alta una afirmación. Los jóvenes reflexionarán durante un minuto sobre la afirmación. Después se ponen en pie y escriben en una tarjeta una de las 5 posiciones siguientes: 1. Completamente de acuerdo 2. De acuerdo 3. No estoy seguro 4. En desacuerdo 5. Completamente en desacuerdo
| Las 5 posiciones posibles deberían escribirse en la pizarra para que todos puedan verlas.
| Cada joven busca a otro que haya escogido la misma posición y la discuten durante 2 ó 3 minutos. Cuando la educadora o el educador da la señal, cada joven busca a otro que haya escrito una tarjeta con una posición distinta pero cercana. De nuevo discuten sus posiciones durante dos o tres minutos.
| Luego buscan a alguien con una tarjeta con una postura alejada de la suya y de nuevo discuten la afirmación.
| Los participantes están autorizados a borrar de su tarjeta su postura y cambiarla por otra en cualquier momento de la actividad si modifican su punto de vista.
| Finalmente se reúnen todos para discutir la afirmación y el proceso de la actividad.
| | Evaluación | Se puede valorar: | - Durante los corrillos: el comportamiento de los estudiantes, la participación activa, la consideración de las ideas de los demás, la discusiones fuera de tono, etc.
- Al final de los corrillos: el número de alumnos que han cambiado de posición. El cambio de postura, tras el diálogo y la reflexión, tiene un alto valor educativo.
- Durante el debate final: el rechazo de conductas dominadoras, la participación y respeto a los turnos de palabra, la organización interna de cada grupo, etc.
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