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El mundo cambia a consecuencia de acciones realizadas en
el pasado. Y seguirá cambiando en el futuro gracias a las
acciones emprendidas hoy día. Pero eso no significa que el
futuro esté predeterminado. Una multitud de futuros son posibles.
Los jóvenes pueden aprender a descubrir los medios de provocar
el cambio y a utilizarlos conscientemente para crear un futuro
mejor.
La mayoría de los sistemas educativos tiene como objetivo
la preparación del alumnado para el futuro. En efecto, la
existencia del futuro es la única razón de ser de la educación.
Sin embargo, la mayoría de los programas escolares todavía
tienen su orientación hacia el pasado, y dan pocas ocasiones
a los alumnos y alumnas para reflexionar sobre su porvenir
y sobre lo que podrían hacer con los conocimientos que han
acumulado.
Pregunte a un niño de la escuela de párvulos a que se parece
el futuro y le contestará con un montón de imágenes: viajes
por el espacio, robots, armas de destrucción y batallas íntergalácticas.
Son la televisión y los videojuegos los que condicionan sus
impresiones del futuro.
'la mayoría de los aprendizajes, sobre todo los aprendizajes
escolares, tienen un vínculo con el pasado, y los alumnos
aprenden a comportarse en el futuro en función del pasado.'
S. Nicholson, El futuro de los políticos, 1982.
Los alumnos y alumnas tienen pocas ocasiones para pensar,
en el entorno educativo, en el tipo de mundo en que querrían
vivir realmente. Sin embargo, cuando se les concede esta ocasión,
los alumnos asombran a menudo a sus profesores por su gran
interés por el futuro.
Se puede tratar el futuro como un tema interdisciplinario
cuya dimensión abarque todas las asignaturas. La educación
sobre el futuro puede ayudar a los alumnos a darse cuenta
de que las acciones realizadas en el pasado tienen una influencia
en el presente, y que las acciones que se están realizando
ahora repercutirán en el futuro. Esto ayudará a los jóvenes
a entender que el futuro no está todavía fijado ni predeterminado
sino que puede variar. Pueden ocurrir muchos futuros alternativos,
pero es el comportamiento que tenemos hoy en día el que hará
realidad una de estas alternativas. Para que el aprendizaje
sobre el futuro no se transforme en juego de predicción sobre
lo que podría ocurrir dentro de unos años, es necesario que
los alumnos descubran futuros alternativos, teniendo en cuenta
las necesidades urgentes de los miembros de la sociedad de
elegir bien en el presente.
Es incontestable que el cambio es más rápido en el presente
que lo era en los siglos pasados. La educación sobre el futuro
tiene que basarse en un estudio del procedimiento de cambio
y en una comprensión de cómo se produce este cambio. Los cambios
rápidos que se producen local, nacional y mundialmente, provocan
en los alumnos sentimientos de abatimiento o de impotencia,
o de falta de aptitudes para controlar las fuerzas que afectan
sus vidas. Si los alumnos necesitan entender por qué algunas
alternativas para el cambio y la acción no les son accesibles,
la exploración de las posibilidades realistas puede constituir
un estímulo y un buen antídoto contra la desesperanza. Los
alumnos necesitan salir de la escuela con confianza en sus
propias capacidades para influir en el cambio y buena voluntad
para hacerlo efectivo.
Algunos
conceptos importantes
FUTUROS ALTERNATIVOS
Distintos futuros son posibles. El porvenir no es
una entidad única y predeterminada. Puede ser útil clasificar
dichas alternativas en futuros preferibles, probables y posibles.
ELECCIÓN
Y RESPONSABILIDAD
Cada persona tiene la responsabilidad de ser consciente y
de informarse bien antes de hacer elecciones para el futuro.
Cada elección hecha en el presente tiene un impacto que se
prolonga en el tiempo, favoreciendo así el cambio y la construcción
de un futuro concreto. Los seres humanos no dependen de las
fuerzas de cambio, sino que son las fuerzas del cambio.
REACCIÓN Y PRO-ACCIÓN
Se puede abordar el futuro esperando la aparición de los problemas
o de las crisis para actuar. Es importante darse cuenta de que
la elección de una persona que decide permanecer pasiva frente
a un problema local, nacional o mundial, tiene consecuencias
sociales, políticas y económicas.
También se puede abordar el futuro siendo pro-activo: tomando
en cuenta las tendencias y los acontecimientos actuales, anticipando
las posibles soluciones, y realizando una u otra de las acciones
para evitar problemas más importantes, o para promover alternativas
más justas, sostenibles y pacíficas.
Enseñanza
del Cambio y Futuro: Metas y aprendizajes
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CONOCIMIENTOS
|
CAPACIDADES
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ACTITUDES
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| Conocer
los problemas más importantes del desarrollo y las tendencias,
anteriores y actuales. |
Ser
capaz de emitir hipótesis. |
Creer
en su propia capacidad para la creación de cambio positivo. |
| Conocer
los principales factores que provocan el cambio. |
Ser
capaz de pensar en distintas alternativas y en sus salidas. |
Tener
una mirada optimista, no verse a sí mismo, o no dejarse
transformar en víctima de problemas más importantes. |
| Comprender
los cambios a corto y largo plazo, y distinguir entre
cambios deseables y no deseables. |
Ser
capaz de analizar y de evaluar alternativas. |
Tener
ganas de realizar la acción más apropiada, adecuada a
cada situación. |
| Conocer
sus opciones personales para crear el cambio. |
Ser capaz de traducir
los conocimientos y las capacidades en acciones concretas
a nivel local, regional o mundial. |
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