CENTRO DE RECURSOS
 Conflicto y resolución
 
La resolución de los conflictos es la exploración de los medios por los cuales conflictos y controversias pueden solucionarse. Para muchos jóvenes, conflicto es sinónimo de violencia. Pero la violencia, en realidad, sólo es una de las numerosas respuestas posibles a un conflicto. Las resoluciones no violentas de conflictos se pueden aprender y aplicar de manera constructiva a los desacuerdos a nivel personal, comunitario, nacional, mundial o entre grupos.




  • ¿Qué dificultades has tenido para solucionar el problema?
  • ¿Esa posibilidad estaba explícita en las instrucciones del juego?
  • Si no has conseguido solucionarlo, ¿por qué crees que has actuado así?

Es necesario afrontar los conflictos con una mentalidad abierta y ser capaz de contemplar todas las posibilidades existentes. Plantea el juego a otras personas y observa como reaccionan.

Pidan a un grupo de alumnos y alumnas que enuncien las ideas y los sentimientos que vinculan con la palabra 'conflicto'. Independientemente de su edad o de su nacionalidad, las contestaciones se centrarán generalmente alrededor de imágenes de violencia: bombas, asesinos, escopetas, guerra, enemigos, combatientes, agresores, gritos, ira, odio...

Muchos adultos hacen las mismas asociaciones. A menudo, los profesores y profesoras que desean tratar problemas de conflictos con sus alumnos hablan primero de guerra y de conflictos armados.

Los medios de comunicación locales y mundiales se concentran mucho en los reportajes de acontecimientos violentos. Incluso en los medios cuyo supuesto objetivo es entretener, las imágenes violentas son habituales. Así, no es extraño que, para mucha gente, 'conflicto' sea sinónimo de 'violencia'. Para los niños y los jóvenes lo importante es: entender que la violencia no es necesariamente el resultado de un conflicto, que la violencia no forma parte de la naturaleza humana. La violencia es una respuesta aprendida; y si la violencia se puede aprender, existen otras respuestas posibles que también se pueden aprender.

La educación puede ayudar a los alumnos a tener una visión más amplia de los conflictos, explorando tanto situaciones de violencia como conflictos que ocurren inevitablemente entre la gente respecto a ideas, valores, posiciones y perspectivas sobre una amplia gama de problemas. Son estos tipos de conflictos los que, cuando no se tratan de manera constructiva, explotan a menudo en violencia.

Es imposible que cualquier iniciativa educativa pueda eliminar todos los conflictos, ya que forman parte de la vida. Pero las escuelas pueden ayudar a los jóvenes a aprender que tienen que elegir entre distintas maneras de reaccionar ante un conflicto. Los alumnos pueden desarrollar habilidades de negociación y de resolución de problemas que les permitan considerar el conflicto no como una crisis sino como una ocasión de cambio creativo. Ante todo, pueden aprender a aplicar estas habilidades a los conflictos que forman parte de sus vidas cotidianas: conflictos con amigos, con la familia e incluso con los profesores. A partir de esta experiencia pueden reflexionar acerca de cómo esta aproximación a la resolución de problemas podría aplicarse a los conflictos vinculados con diferencias religiosas y étnicas, con los recursos, las fronteras o las diferentes ideologías políticas dentro de su comunidad, su país, o en el mundo entero.

Uno de los efectos de tal educación es curativo. Muchos niños que se criaron en situaciones de conflicto violento real o probable, las vivieron con ansiedad, temor, sensación de desesperanza ante el futuro y sentimiento de impotencia ante fuerzas que parecen estar más allá de su control. Para estos niños y niñas, aprender a resolver conflictos puede formar parte de un proceso de apaciguamiento, proporcionándoles medios prácticos de reacción y un mayor sentimiento de control sobre sus propias vidas.

Al mismo tiempo, la educación en los conflictos y su resolución es preventiva. Si unos conocimientos, unas capacidades y unas aptitudes de promotor de la paz pueden aprenderse, los alumnos tienen, al mismo tiempo, la ocasión y la responsabilidad de actuar para aportar una cultura de la paz a un mundo devastado por la resolución inadecuada de los conflictos.

Algunos conceptos importantes

EDUCACIÓN RELATIVA A LA PAZ
Trata el tema como una materia, y se concentra en problemas como el desarme, las instituciones internacionales, la cuestión del nuclear y el desarrollo; así como en estudios de casos de guerra y de paz y, por fin, en el trabajo de pacifistas famosos.

EDUCACIÓN PARA LA PAZ

Procura explorar las materias expuestas más arriba, pero también desarrollar las habilidades y las aptitudes necesarias para alcanzar la paz y la cooperación. Estas pueden incluir la comprensión de uno mismo y la autoestima, la construcción de la comunidad, la comunicación, la gestión del conflicto, la práctica de la no violencia, la exploración de la diversidad y medios de acción. El objetivo es cambiar los comportamientos, las maneras de pensar, los valores y, finalmente, cambiar las instituciones que perpetúan los conflictos y la violencia.

PAZ NEGATIVA
Hace referencia a la ausencia de guerra y a la reducción de los conflictos violentos.

PAZ POSITIVA
Incluye la ausencia de guerra, pero también la reducción de factores que perjudican la calidad de vida y promueven así un clima de conflicto. La paz positiva es imposible sin justicia social y económica, la eliminación de la pobreza y de la discriminación, y el equilibrio ecológico.

VIOLENCIA ESTRUCTURAL
No se refiere a la violencia física evidente sino a la violencia más insidiosa como la pobreza, el racismo, el sexismo, y las violaciones de los derechos del hombre. Donde las instituciones o los sistemas sociales dan poder a ciertas personas privando a otras de sus Derechos Humanos fundamentales, se puede hablar de violencia estructural.

Enseñanza de los Conflictos y su Resolución: Metas y Objetivos

CONOCIMIENTOS

CAPACIDADES

ACTITUDES

Conocer los diferentes tipos de conflicto (por valores, por necesidades, por recursos), las causas habituales de conflicto y las soluciones potenciales.

Procedimientos de resolución de conflictos, por ejemplo, la creación de alternativas, la jerarquización de prioridades, el compromiso, la toma de decisiones, la comunicación eficaz, el trabajo en común.

Comprometerse por la paz (en todas sus manifestaciones).

Entender que los conflictos pueden tener muchas soluciones posibles, entre las cuales la violencia sólo es una.

Ser capaz de ver como dichas capacidades pueden aplicarse a su vida personal y a una escala mundial.

Aceptar actuar a favor de la paz.

Conocer las distintas técnicas de resolución de conflictos que existen (por ejemplo: la mediación, el arbitraje, la negociación, etc.).

 

Ser consciente de que los conflictos pueden llevar a un desarrollo creativo y a un cambio positivo.

Entender que la paz tiene múltiples manifestaciones e incluye la paz con uno mismo, la ausencia de estructuras que causan los conflictos (por ejemplo: la injusticia, la desigualdad, la pobreza),además de la ausencia de conflictos armados.