La justicia social se refiere a las nociones
fundamentales de igualdad y de derechos humanos, y ambas pueden negarse
o promoverse, a escala individual, local, nacional y mundial. Una situación
de justicia es imprescindible para que los individuos puedan desarrollar
sus capacidades por completo y para que se pueda instalar una paz duradera.
La comprensión de estos problemas capacitará a los jóvenes para que actúen
por una mayor justicia en su país y fuera de él.
¿Conoces alguna situación que pueda identificarse con lo que muestra
el dibujo?
¿En tu país? ¿En un ámbito más amplio?
¿Cuáles son las condiciones que conducen a este tipo de injusticias?
¿Cuáles serían los factores que podrían cambiar dichas situaciones
injustas?
Muestra este dibujo a otras personas ¿Todos lo han entendido de la misma
manera o encontraron interpretaciones distintas?
Todo ser humano, allá donde viva, tiene necesidades fundamentales en común,
por ejemplo, comer, tener una casa donde vivir, tener acceso a los centros
sanitarios, tener identidad y educación, poder expresarse y recibir cariño.
Por el simple hecho de ser persona, cada individuo tiene derecho a ver sus
necesidades satisfechas de la manera más apropiada a su propio desarrollo.
Pero cuando estas necesidades fundamentales no se satisfacen, tenemos que
enfrentarnos la injusticia, que se existe tanto en los países industrializados
como en países en desarrollo. Puede ser que la pobreza sea la injusticia
más fundamental y más extendida: no permite el acceso a otras necesidades
fundamentales, como un nivel de vida razonable, una alimentación sana, asistencia
médica, un medio ambiente limpio y un empleo justo. Paralelamente, esta
discriminación interfiere tanto con las posibilidades que tienen los individuos
de desarrollar su potencial por completo, como con las discriminaciones
basadas en la raza, el sexo, la clase, la religión, el idioma, la nacionalidad
o la aptitud física.
Por consiguiente, la justicia es imprescindible para el desarrollo tanto
de los individuos como de las comunidades y de los países.
La denegación de justicia tiene una estrecha relación con la generación
de conflictos tanto en los países industrializados como en los países en
desarrollo. La injusticia real o percibida es una de las fuentes más comunes
de conflictos y de violencia entre los individuos, los grupos y los países;
además, un conflicto violento puede provocar todavía más injusticias.
Dada la importancia de la justicia para el desarrollo mundial a largo plazo,
la importancia creciente del consenso internacional sobre la necesidad de
educar para la justicia es un síntoma prometedor. Una de las ideas expresadas
en la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada en 1989, es: 'enseñar
al niño el respecto de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales'.
La Declaración Mundial sobre la Educación para Todos, de 1990, enuncia que
una de las maneras de satisfacer las necesidades fundamentales de aprendizaje
consiste en hacer que el individuo sea capaz 'de servir la causa de la justicia
social'.
Pero, un aprendizaje de la justicia social exige más que familiarizarse
con algunos textos legales e integrar conceptos abstractos de derechos.
Exige, sobre todo, que los alumnos y alumnas se den cuenta de la existencia
de problemas de injusticia en sus propias vidas y en su entorno inmediato:
casa, escuela o comunidad. Que superen reacciones de culpabilidad, de reprobación
o de resentimiento para llegar a un compromiso activo para promover la justicia
y la igualdad a todos los niveles, personales, institucionales, nacionales
o mundiales.
Algunos
conceptos importantes
DERECHOS
El concepto de Derechos Humanos está en el corazón mismo del problema de
la justicia social; los Derechos se pueden definir como elementos -tanto
materiales como no materiales- que los individuos pueden tener o ejercer
legalmente. Algunas veces, se refiere a los Derechos Humanos en términos
de 'libertad de' y de 'libertad para'
Libertad
de:
Cualquier persona tiene derecho a una protección contra cualquier forma
de injusticia, como la violencia, la explotación, el abuso y la tortura.
Tiene también derecho a ver sus necesidades fundamentales de supervivencia
satisfechas, a no sufrir la pobreza, el hambre, la carencia de asistencia
sanitaria o el deterioro de su medio ambiente.
Libertad
para:
Cada uno tiene derecho a participar en actividades humanas que permitan
un desarrollo completo, como la instrucción, la práctica de la religión,
la cultura, la libertad de expresión, la libertad de formar parte de asociaciones
y de tener acceso a la información.
RESPONSABILIDADES
A cada derecho corresponden una serie de responsabilidades, por ejemplo,
una persona que desea beneficiarse del derecho a la salud no es coherente
si al mismo tiempo consume drogas ilegales. El derecho más importante, para
la persona que quiere que sus derechos sean respetados, quizás sea el de
sostener y promover los derechos de los otros y de asegurarse que la justicia
sea accesible a todos los miembros de la sociedad.
DOCUMENTOS
IMPORTANTES Existen tres documentos importantes para el profesorado y los alumnos,
relativos al concepto de justicia social. En 1948, por primera vez, la Declaración
Universal de los Derechos Humanos establecía una lista de derechos
fundamentales que el mundo entero tenía que respetar. En 1959, las Naciones
Unidas adoptaban la Declaración sobre los Derechos del Niño que comportaba
10 cláusulas muy vinculadas al bienestar de los niños. En 1989, la Convención
sobre los Derechos del Niño iba todavía más allá, reconociendo
de manera global a los niños como a un grupo de personas que podía disponer
de derechos especiales. Sus 54 artículos exponen con detalle derechos relativos
a la supervivencia, al desarrollo, a la protección y a la participación
de los niños, niñas y jóvenes.
La Convención adoptada por la Junta General de las Naciones Unidas fue ratificada
en 5 años por más de 160 países, lo que constituye un verdadero récord en
lo que se refiere a tratados internacionales.
Enseñar
la Justicia Social: Metas y objetivos
CONOCIMIENTOS
CAPACIDADES
ACTITUDES
Conocer los
principios universalmente aceptados, de los Derechos Humanos y de
la justicia (como los que aparecen en la Convención sobre los Derechos
del Niño).
Poder aplicar
ideales como la libertad, la igualdad y el respeto de la diversidad,
en la clase y la vida de los alumnos, así como situarlos en el contexto
mundial.
Desarrollar
la empatía con los que son víctimas de denegación de justicia.
Entender que los comportamientos,
las actitudes y las estructuras personales, institucionales y sociales
pueden promover o negar la justicia social.
Ser un abogado eficaz para los derechos
propios y los de los demás (con habilidades tales como la discusión,
la negociación y la firmeza).
Disposición para realizar acciones
constructivas en favor de la justicia respecto a otras personas.
Conocer, local
y mundialmente, las situaciones actuales en las que los Derechos
Humanos no se reconocen y en las que la justicia social no es accesible
para todos.
Ser capaz de
asumir la responsabilidad de las propias acciones.
Comprometerse
tanto a defender un derecho como a aceptar y cumplir con un deber.