Las pautas sugeridas más adelante pueden ayudar a
emprender un proyecto de actuación, a avanzar en el desarrollo del conocimiento,
las habilidades y las actitudes esenciales al conjunto de los ciudadanos
y ciudadanas. A. Identificar un asunto y clarificar los objetivos
El asunto, en el que los alumnos y alumnas desean centrarse, algunas
veces emergerá de algo que tiene que ver con la clase. Otras veces surgirá
de forma espontánea de un acontecimiento de la comunidad, de su país o del
mundo. Hay que animar a los jóvenes a aclarar sus objetivos y a que los
concreten lo más posible. Trabajar por el cambio global es, con frecuencia,
el mejor enfoque para actuar en el propio ámbito local; así, puede ser útil
pedir a los jóvenes que piensen cómo se presenta ese asunto en su propia
comunidad.
B. Reflexionar sobre los posibles desarrollos
de la acción
En esta etapa, se puede animar a los jóvenes a pensar de un modo
creativo sobre las posibles maneras de alcanzar sus fines. No hay que criticar
ninguna idea, porque, algunas veces, las soluciones que no son tan realistas
estimulan la reflexión sobre otras más viables. Hay que escribir todas las
sugerencias en la pizarra o pegarlas alrededor de la clase en grandes hojas
de papel para que todos puedan verlas.
Modos de actuar:
Escribir a las autoridades políticas, para expresarles un punto
de vista sobre el tema elegido.
Realizar tareas de voluntariado para una organización que se ocupe
de ese tema.
Hacer colectas para organizaciones que trabajan por la calidad del
medio ambiente, la justicia económica y social y la solución de conflictos.
Implicarse en proyectos de limpieza del barrio.
Escribir al editor del periódico escolar o local.
Investigar o realizar encuestas locales sobre asuntos de interés.
Presentar los resultados de tales investigaciones o encuestas a las
asambleas escolares, a las reuniones de grupos de la comunidad o del
consejo comunal.
Participar en el estímulo a la inscripción de los votantes y hacer
campaña para animar a la gente a votar.
Boicotear los productos que no respetan el medio ambiente o que han
sido producidos en circunstancias que violan los Derechos Humanos.
Invitar a oradores que presenten perspectivas opuestas en un asunto
controvertido.
Persuadir a los miembros de la familia para que adopten prácticas
más respetuosas con el medio ambiente.
Otros...
C. Identificar todos los obstáculos
para estos desarrollo
Los participantes deben comenzar a pensar de una manera más realista
sobre los resultados de su reflexión. Deben discutir sobre todos los obstáculos
que se les ocurran que puedan impedirles un determinado rumbo de acción,
(si han aparecido un gran número de opciones, se debe asignar a parejas
o grupos pequeños el trabajo sobre diferentes sugerencias de la lista).
Al mismo tiempo deben considerar de qué recursos dispondrían para superar
esos obstáculos. La presencia de un obstáculo no debe constituir en sí mismo
una razón para abandonar un posible proyecto; superar un reto puede proporcionar
a los niños una valiosa experiencia de aprendizaje.
D. Seleccionar un proyecto
En este punto, algunas de las posibles vías de actuación, que aparecieron
en la reflexión, serán eliminadas como impracticables. De las que quedan,
necesitarán seleccionar aquella que, según ellos, alcanzará mejor sus fines
y es deseable seguir. Es el momento apropiado de hacer surgir en el grupo
la cuestión de si el proyecto propuesto obedece a un problema inmediato,
a corto plazo (tal como la basura en el patio escolar), o a uno subyacente,
a largo plazo (cómo enfrentarse con los fabricantes de embalajes excesivos
y despilfarradores). No es necesario dictar un juicio de valor sobre esas
opciones. Tanto adoptar la actuación a corto como a largo plazo puede proporcionar
oportunidades de aprendizaje y, en algunos casos, una respuesta a corto
término puede ser la única práctica. Es importante, sin embargo, que los
niños aprendan a distinguir entre las soluciones que se dirigen a los síntomas
de un problema, por contraposición a las que atacan las causas que son raíz
del mismo.
E. Identificar las personas clave,
los recursos y las capacidades necesarias
Una vez que se ha seleccionado un proyecto, los niños deben dedicar
algún tiempo a pensar en las personas clave que deben tener en cuenta para
la ejecución del plan, las que tienen poder o capacidad de decisión en relación
con el asunto escogido. Debe incluir a los representantes políticos, a los
empresarios del lugar, a las instituciones de enseñanza o a miembros de
los grupos comunitarios. ¿Cómo pueden los estudiantes conseguir su ayuda?
¿Qué resistencias al cambio podrán oponer que los estudiantes tendrán que
superar?
Un segundo grupo a considerar son los que serán afectados por el cambio
que pretende el proyecto. Pueden ser otros niños de la escuela, los residentes
de un barrio particular o ciertos grupos marginados. ¿Cómo se puede comunicar
a estos grupos los objetivos del proyecto?¿Cómo se pueden recabar sus opiniones?¿Qué
papel pueden desempeñar en la planificación y en el proceso de evaluación?
Deben considerar también los recursos que requiere el proyecto. ¿Necesitarán
dinero, equipos o recursos (papel, sobres, vídeos, productos del limpieza,
semillas, etc.? ¿Se pedirán como préstamo o como donaciones? ¿Deberán los
jóvenes realizar colectas?, si es así ¿qué tipo de actividades de recaudación
serán las más efectivas?
Finalmente, deben reflexionar sobre si el proyecto va a exigirles el desarrollo
de capacidades que todavía no tienen. ¿Van a tener que aprender a redactar
correspondencia comercial, a hablar en público, a realizar una entrevista
o una encuesta, a ser entrevistados? ¿A quién hay que recurrir para que
ayude a los estudiantes a adquirir estas aptitudes? En algunos casos, podrá
ser muy útil practicar habilidades tales como la de entrevistar, mediante
ejercicios de escenificación, antes de comenzar a ejecutar el proyecto.
F. Trazar un plan detallado
Teniendo en cuenta los objetivos del proyecto y la gente, los recursos
y aptitudes que el proyecto requiere, los niños pueden establecer un plan
de acción detallado. Es, con frecuencia, de gran ayuda pensar en el proyecto
como una sucesión temporal. Eso ayuda a los estudiantes a ver la secuencia
de etapas necesarias para conseguir el fin.
Si el proyecto es complejo, puede servir de ayuda dividir el grupo en equipos
pequeños que trabajen en tareas diferentes. Cada equipo establece una secuencia
temporal para cada etapa del proyecto. El grupo debe discutir cómo coordinar
sus esfuerzos.
G. Realizar el plan
El papel de los maestros durante esta fase es difícil. Deben confiar
en los estudiantes, para que gestionen el proyecto con la menor injerencia
posible de los adultos, dándoles la posibilidad de aportar sus propias soluciones
a los problemas que puedan surgir. Aunque renunciar a un cierto control
pueda resultar incómodo para algunos maestros, es necesario que los niños
desarrollen un sentido de capacidad y responsabilidad. El maestro o maestra
debe actuar dando facilidades, señalando a los niños las acciones que serán
eficaces, relacionando el proyecto con lo que se explica en la clase, ayudándoles
como una persona a la que se puede recurrir.
Hay que llevar un historial del proyecto: diarios, periódicos, dibujos.
fotografías, cintas de audio o vídeo son algunas de las posibilidades. Esto
no solamente ayuda a los niños a reflexionar sobre el proyecto y a evaluarlo,
sino que les sirve para comunicar su naturaleza a la escuela, a la comunidad
y a los medios de comunicación.
H. Evaluar
Los jóvenes deben tomarse el tiempo necesario para valorar si un proyecto
de actuación tiene un término definido o se convierte en una actividad permanente.
Esto debe ayudarles a consolidar su aprendizaje y prepararlos para actuaciones
más eficaces en el futuro. Las cuestiones que tienen que considerar incluyen:
¿Qué tuvo éxito en el proyecto?¿Alcanzó sus fines? ¿Produjo cambios
duraderos? ¿Hubo algún fracaso en el proyecto? ¿Creó inadvertidamente nuevos
problemas? ¿Se experimentaron algunos fallos debido a una planificación
inadecuada o a factores que el grupo no controla? Si tuviera que repetir
este proyecto, ¿qué haría de modo diferente? ¿Actuó el grupo conjuntamente
con eficacia? ¿Tuvo cada individuo un sentimiento de participación? ¿Qué
decisiones y responsabilidades fueron realmente compartidas por el grupo?
PREGUNTAS QUE PUEDEN SURGIR EN LA EJECUCIÓN
DE PROYECTOS DE ACTUACIÓN
Implicando a los niños en proyectos de actuación, los maestros y directores
de grupos juveniles tendrán con frecuencia que apartarse de las asignaturas
que les son familiares o de programas tradicionales y experimentados. Entran
en un área de educación en la que los resultados no pueden siempre preverse
ni asegurarse. Los adultos deben ser conscientes del tipo de problemas que
pueden surgir en la ejecución de los proyectos de actuación y estar preparados
para resolverlos. Algunas de las preguntas o preocupaciones que pueden plantearse
se analizan a continuación.
¿Cómo se pueden resolver las preocupaciones
de los administradores de la escuela o del grupo juvenil?
Informar anticipadamente a los administradores de los pormenores de un proyecto
de actuación puede prevenir posibles objeciones. Procure usar a los administradores
como recurso humano e incorpore sus sugerencias siempre que sea posible.
Sea claro con ellos en lo que se refiere a los fines educativos del proyecto
y cómo encaja dentro de los objetivos de la escuela o grupo juvenil. Haga
hincapié en el hecho de que los niños pueden reflexionar sobre varios proyectos
posibles y que no se va a imponer al grupo un punto de vista sobre el asunto
en cuestión. Procure que el administrador sepa cuáles son los padres que
deberán ser informados del proyecto. Un soporte administrativo puede constituir
un enorme beneficio, dado que muchos proyectos de actuación requerirán que
se salga fuera de la escuela y que se modifique el ritmo diario.
¿Qué se puede hacer en el caso de padres
que se opongan al proyecto?
De nuevo, informar del proyecto anticipadamente a los padres y tenerlos
al corriente de su desarrollo es la mejor manera de prevenir objeciones.
Los padres pueden estar molestos porque se dedique demasiado tiempo al proyecto.
Asegúrese de que comprenden las aptitudes que el proyecto se propone desarrollar.
Para tenerlos informados organice una reunión de padres o publique un boletín
regular sobre el proyecto, realizado por los mismos alumnos.
Implicar activamente a los padres en el proyecto es un medio excelente para
que vean por ellos mismos lo que sus hijos están aprendiendo. Los padres
pueden compartir sus capacidades o recursos con el grupo. Pueden ayudar
en el transporte, acompañando a los niños en las encuestas puerta a puerta
o supervisando el trabajo de grupos pequeños.
Los proyectos deben tener en cuenta cuestiones que pueden resultar delicadas.
Intentar tratar de la pobreza a nivel local, puede molestar a los padres
que están en el paro o dependen de la asistencia pública. Boicotear una
fábrica local puede ser desastroso, si alguno de los padres trabajan en
ella. Es importante conocer a los niños, a sus familias y la situación que
prevalece en la comunidad, antes de embarcarse en un proyecto de actuación.
¿Es bueno que los medios de comunicación
cubran un proyecto de actuación de los niños?
Un proyecto de actuación interesante, con frecuencia, llamará la atención
de los reporteros de los periódicos y de la televisión. La implicación de
los medios de comunicación puede contribuir para dar a conocer el trabajo
de los niños y fomentar la participación de otros. Para los niños, puede
ser valioso ver de primera mano cómo se crean y se dan las 'noticias' y
darse cuenta del impacto de los medios.
Aunque la implicación de los medios puede enriquecer al proyecto entero,
hay que tomar algunas precauciones. El contacto con los medios no debe ser
un galardón para los niños más brillantes, más elocuentes o más fotogénicos.
Si sólo pueden aparecer en una fotografía o un programa de televisión un
número de niños limitado, deje que los niños mismos determinen el criterio
de selección y decidan quién debe aparecer efectivamente.
Tenga en cuenta que los productores pueden tener fines distintos de los
de la clase, al informar sobre el proyecto. Pueden estar buscando una historia
humana entretenida, mientras que la clase quiere poner de relieve lo serio
de un determinado asunto mundial. Asegúrese de que los representantes de
los medios, antes de filmar o de entrevistar, estén informados de los propósitos
del proyecto y consiga que acepten respetar los fines y la aportación de
los niños.
¿Cómo se puede ayudar a los niños a
expresar sus sentimientos si un proyecto de actuación falla?
No todos los proyectos de actuación conseguirán sus objetivos. Aunque una
planificación cuidadosa acrecentará las probabilidades de éxito, los proyectos
pueden verse influenciados por acontecimientos que están fuera del control
de los niños
Algunos 'fallos' aparentes pueden ser sólo retrocesos temporales. El tener
que adaptar un plan a circunstancias imprevistas puede ser un proceso educativo
válido. Pero algunos proyectos no se pueden salvar. En este caso es importante
conceder a los niños un tiempo adecuado para que expresen sus sentimientos:
enfado, resentimiento, tristeza, malestar, frustración. Hay que animarlos
a que discutan las razones de las dificultades encontradas, a distinguir
entre las que se deben a acontecimientos ajenos y las que deberían haber
sido evitadas.
Después deben centrarse en los resultados positivos del proyecto. ¿Qué han
aprendido que no conocían antes?¿Qué cosas pueden hacer, que antes no sabían
cómo hacer?¿Qué nuevas ideas y conocimientos pueden aportar a su próximo
proyecto de actuación? Se deben anotar estas ideas para tenerlas en cuenta
en el futuro.
Ejemplos de proyectos (I)
En Brasil, los estudiantes de secundaria llevan a la escuela
los cuadernos y periódicos viejos. Mezclando los desechos de papel con agua
en un mezclador, convierten la pulpa de papel en papel reciclado. El papel
es usado más tarde por los estudiantes; la escuela imprime textos sobre
él. Cuando un ministro del gobierno celebra un seminario sobre el medio
ambiente en una ciudad próxima a la escuela, compra este papel reciclado
para imprimir documentos.
En el Reino Unido, una clase de siete años revisa los libros de la biblioteca,
buscando los textos y las ilustraciones racistas y sexistas. Escriben a
los editores sugiriéndoles cambios en los libros que encuentran inaceptables.
Estos rescriben e ilustran los libros de la biblioteca para los niños más
pequeños.
En Java, un grupo de scouts construyen una instalación de tuberías para
cuatro aldeas diferentes. Estas tuberías proporcionan agua potable a la
gente de las aldeas. El agua se usa también para regar las cosechas.
En Suiza, niños de nueve años preparan una asamblea de toda la escuela sobre
la importancia del reciclaje. Proporcionan a cada clase cajas para recoger
los materiales reciclables. Una vez por semana llevan el contenido de las
cajas a un centro de reciclaje cercano.
En Colombia, los estudiantes de secundaria trabajan en los barrios de escasos
ingresos, educando a las familias en la higiene, la atención sanitaria básica
y la necesidad de la inmunización contra las enfermedades comunes.
¿Qué hay que hacer si la participación de los
niños va más allá del plan original del proyecto?
Un proyecto que tiene 'demasiado éxito' puede ser problemático para muchos
maestros. Los niños, que han establecido un proyecto floreciente de reciclaje
en su clase, pueden querer extenderlo a toda la escuela. Los estudiantes,
que se han prestado voluntarios para dedicar un cierto número de horas trabajando
en un programa para niños minusválidos, pueden mostrarse reacios a romper
las relaciones que se han formado y desear continuar con su compromiso.
Siempre que sea posible, dentro de las imposiciones del programa de estudios,
hay que alentar los compromisos con proyectos a largo plazo. Invitando a
otras clases de la escuela a colaborar se podrá extender el proyecto y aliviar
el tiempo que reclama a una sola clase. Se puede integrar el proyecto en
otras áreas de conocimiento que se está enseñando, de manera que 'desaparezcan'
del plan de estudios las preocupaciones por el tiempo. Por ejemplo, los
niños que están desarrollando el proyecto de reciclaje pueden practicar
las aptitudes matemáticas pesando y midiendo los materiales desechados que
recogen cada semana; los estudiantes que trabajan con los minusválidos pueden
utilizar sus experiencias como base para sus tareas de redacción.
Algunos proyectos pueden continuarse después de la escuela o incorporarse
en el trabajo de grupos o clubes juveniles. Padres o grupos de la comunidad
interesados pueden desear participar y pueden aliviar a los maestros de
gran parte de su responsabilidad en la supervisión del proyecto. En algunos
casos, se podrá negociar con los administradores que los estudiantes de
la escuela secundaria reciban puntos académicos por la participación de
la comunidad.
Ejemplos de proyectos (II)
En Noruega, niños
de todo el país escriben cartas, expresando sus deseos y preocupaciones
por el medioambiente. Con todas ellas se redacta una 'llamada de los niños
a los líderes del mundo'. Diez niños de 12-15 años presentan esta llamada
a los más altos cargos del gobierno en una 'Audiencia Infantil'. Los niños
trabajan para que la audiencia constituya un acontecimiento anual.
En el Perú, un grupo de trabajadores urbanos de la calle, entre los 13 y
los 19 años, han fundado una organización que proporciona un foro a los
niños de la calle para exponer sus necesidades a las agencias internacionales.
Ofrecen ayuda financiera y de emergencia a sus miembros e inspeccionan en
sus áreas locales asuntos tales como la salud, la educación, el trabajo,
la recreación y las expectativas de los niños para el futuro.
En Bélgica, un grupo de niños han redactado una petición contra la fabricación
y la venta de juguetes de guerra. La han repartido a algunas comunidades
y recogen firmas. Han redactado después una propuesta de ley que prohíba
la publicidad y la venta de dichos juguetes y se han reunido con los representantes
elegidos para acelerar su trámite y aprobación.
En Checoslovaquia, los niños de 500 escuelas han realizado una investigación
práctica sobre contaminación del aire, incluyendo la determinación de la
concentración de ozono en las capas bajas de la atmósfera. Los resultados
recogidos serán publicados y utilizados en futuras investigaciones medioambientales.
En Sri Lanka, niños de todas las edades trabajan en un vivero, cuidando
los árboles que nacen de semillas. Cuando son suficientemente grandes, ayudan
a plantarlos en cumbres deforestadas cerca de sus poblados.