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18 de Junio de 2007
Autor: UNICEF - Comité Castilla La Mancha
ENTREVISTA A JAVIER FESSER

La bintamanía crece gracias a la mirada optimista y sin prejuicios que nos ofrece sobre África la película Binta y la gran idea, una invitación a repensar las relaciones Norte-Sur y nuestras propias actitudes. Tras verla y comentarla, miembros de la Asociación de Alumnos del IES "Sefarad" de Toledo tuvieron ocasión de entrevistar al director, Javier Fesser, responsable también de El Milagro de P. Tinto y La gran aventura de Mortadelo y Filemón.

 

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"Lo mejor para empezar a cambiar algo es conocer y comprender a quien es diferente y no piensa como tú"

¿Sigues teniendo relación con la aldea de la película?
Nada mas terminar la peli volvimos a Casamance para enseñársela a los protagonistas. Fue una de las experiencias más bonitas de mi vida porque para la mayoría de ellos fue la primera vez que veían una película. Y además estaban ellos en ella. Eso dio sentido a todo el trabajo que hicieron y les hizo sentirse importantes, útiles, capaces. Están muy acostumbrados a que lleguen turistas y hagan mil fotos y mil vídeos que ellos jamás ven y ni entienden por qué la gente les fotografía y graba desde todos los ángulos. En esta peli sabían que eran filmados no por ser exóticos sino por tener cosas interesantes que mostrarnos. Aprovechando la ocasión pusimos en marcha un pequeño proyecto llamado "El cine portátil de los niños de la Casamance". Se trata de proyectar películas infantiles a niños de aldeas remotas y de difícil acceso. Lleva ya en marcha 3 años. Yo he vuelto cinco veces desde el rodaje.

¿Volverás a trabajar junto a UNICEF?
Junto a cualquiera que quiera utilizar lo que yo sé hacer en mi profesión para mejorar la vida del prójimo. Tengo que decir que el trabajo sobre el terreno de las tres mujeres españolas de Unicef en el sur de Senegal inspiró absolutamente mi trabajo y me ha servido de ejemplo para muchas cosas. Me quito el sombrero ante ellas.

¿Viviste en la aldea durante el rodaje? Si es así, ¿cómo fue la experiencia?

Escenas del rodaje de la película cedidas por Javier Fesser

Nunca llegamos a pernoctar en una aldea, a pesar de que me hubiera encantado, pero pasábamos allí desde el amanecer hasta la noche. La experiencia la recoge el espíritu de la película: se puede ser plenamente rico sin Play Station y sin zapatillas Nike.

¿Alguna vez habías participado en un proyecto parecido?
No. Es la primera vez pero juro que no la última. Espero volver a tener la suerte de meterme en algo que me haga aprender y crecer como lo ha hecho Binta.

¿Cambió tu visión de la situación de la infancia al rodar la película?
De la infancia africana pero sobre todo de la infancia aquí. De mis hijos, vamos. Yo asistí en un escuela de Casamance que no tenía techo y a la que los niños acudían descalzos y sedientos a varias clases magistrales sobre resolución de conflictos por la vía de la no violencia, y un mes más tarde estaba en la fabulosa escuela de mis hijos en Madrid, asistiendo a una reunión de padres cuya primera preocupación era el problema de aparcamiento en la hora de recogida. Algunos se quejaban de que tardaban más de diez minutos en aparcar. No se daban cuenta de que hay gente, como el pueblo saharaui, que lleva 30 años esperando a que les devuelvan su casa.

¿Con quién prefieres dirigir, con actores profesionales o con los niños de Senegal?
Con los niños de Senegal tuve siempre la sensación de estar trabajando con actores excepcionales y, sin ninguna duda, los más generosos del mundo. Un actor generoso es el mejor regalo para un director y para una película.

Al final del documental nos han quedado sensaciones distintas como optimismo y desazón, ¿qué es exactamente lo que querías transmitir?

Escenas del rodaje de la película cedidas por Javier Fesser

Que no hay que pensar que algo es bueno y lo otro malo o que un mundo es el primero y otro el tercero. Hay cosas buenas en un lado y cosas buenas en el otro y que lo mejor para empezar a cambiar algo es conocer y comprender a quien es diferente y no piensa como tú. Precisamente en las clases de resolución de conflictos se llegaba siempre a una preciosa conclusión: en una negociación de dos ambos ganan. Precisamente porque ambos ceden. Negociar no es destruir al contrario, es unir dos puntos de vista para generar uno nuevo compartido más potente.

¿Te gustaría haber conseguido el Óscar con esta película?

Por supuesto. Pero no pudo ser aunque nos quedamos muy, muy cerca. De todas formas nos han ocurrido tantas cosas y todas tan preciosas con este proyecto que nos sentimos más que premiados. Hay que decir además que Binta ha ganado el primer premio en casi ochenta festivales internacionales de todo el mundo.

¿Crees que algún día se realizará la “gran idea” del padre de Binta?
Me gustaría decir que sí pero la verdad es que pienso que no. Los que vivimos bien, calentitos y con la panza llena no estamos dispuestos a renunciar a gran cosa para que otros vivan mejor. Y sobre todo no estamos dispuestos a aceptar que nuestra sociedad se basa en principios equivocados. Al final va a ser mejor que un cambio climático nos borre del mapa de una vez por todas y empecemos de cero. La religión del dinero, que es la única que existe en el mundo, nos destruirá a todos y se llevará también por delante a los que no comulgan de eso. Pero por otro lado tengo una pequeña esperanza de que la nueva generación desarrolle una sensibilidad capaz de reaccionar ante la absurda civilización que hemos creado. Por eso me gusta Unicef, porque no trabaja con mayores sino con niños, que alguna vez serán mayores y dirigirán el mundo.

" Negociar no es destruir al contrario, es unir dos puntos de vista para generar uno nuevo compartido más potente"


¿Consideras que para combatir las desigualdades sociales se requiere una pincelada de idealismo, es decir, ver fuegos artificiales en vez de palmeras?
Bastaría con un poquito de sentido común. Si mi coche es muy chulo pero consume veinte litros de gasolina, estoy haciendo el ridículo con él. Si cada vez que hace calor enciendo a tope el aire acondicionado en lugar de ponerme a la sombra, estoy colaborando al destrozo del medio ambiente, si cada vez que me ducho dejo caer por el desagüe doscientos litros de agua, estoy acelerando la desaparición de agua potable, etc.…

Javier Fesser es director de Binta y la gran idea, una película que junto a un paquete didáctico ha sido enviada a los centros educativos de Castilla-La Mancha, gracias al apoyo de la Consejería de Bienestar Social.

¿Se te ocurre qué podrías hacer con ella para llevar el mensaje de UNICEF y de Binta a la gente que te rodea? Si quieres conocer más sobre esta pequeña obra maestra del cine, contacta con el comité de UNICEF más cercano.