 La bicicleta es un medio de transporte habitual en Laos. | | A pesar de que Internet parece ser el medio de información que más rápido se extiende en la actualidad, una gran parte de la población mundial se ha quedado excluida de este avance. La conocida "brecha digital", es decir, el abismo entre el acceso tecnológico-informático de los países ricos, por una parte, y de los países en desarrollo, por la otra, parece ser cada vez más amplia. Sin embargo en Laos, pequeño país situado en el Sudeste asiático, un grupo de personas de la Fundación Jahai ha encontrado una ingeniosa forma de llevar Internet a muchos jóvenes de las aldeas más alejadas de este país. Sin electricidad y sin líneas telefónicas El proyecto que ha llevado a cabo la fundación, consiste en instalar ordenadores con programas en laosiano modificados para que funcionen con la energía eléctrica generada por una persona que mueve unos pedales. |
La conexión a Internet se realiza a través de unos dispositivos inalámbricos y, de esta manera, con unos minutos de pedaleo se puede producir la suficiente electricidad como para consultar la Web. Este acceso a la red ha ayudado a que muchos jóvenes estudiantes entren en contacto otros jóvenes y consulten información de otros países. Asimismo, este sistema ha ayudado a que muchos campesinos puedan ver por ejemplo el precio mundial del arroz que cultivan, consultar el tiempo o aprender cómo tratar una enfermedad de su cosecha, e incluso ha ayudado para que la comunicación entre las aldeas vecinas sea más fluida. | |  |
El acceso a Internet en los países del Sur Las condiciones de infraestructura y acceso de los países subdesarrollados al mundo digital son aún muy diferentes de las que existentes en los países desarrollados. Un claro ejemplo es la situación de los países de África Subsahariana, donde hay una línea de teléfono fija, y poco más de un móvil por cada 100 habitantes. En el Sur de Asia, hay una línea fija por cada 25 habitantes y menos de un móvil por cada 100 habitantes. En lo que se refiere al acceso a Internet, las cifras son aún más preocupantes. En las zonas de África Subsahariana y los países del Sur de Asia, donde se concentra más del 30% de la población mundial, el acceso a la red es mínimo sólo 3 de cada 100 habitantes pueden navegar por el ciberespacio. Finalmente, aunque con los ordenadores quizá nunca se pueda llegar a comer directamente, el acceso a Internet y a las nuevas tecnologías puede ayudar a mejorar el bienestar de muchos pueblos y sobre todo puede funcionar como una valiosa herramienta para convertir la educación en algo más asequible para todos los países en desarrollo. DECÁLOGO DE E-DERECHOS Y DEBERES UNICEF y los chicos y chicas de 1º y 2º de ESO del Colegio Público Rural Campiña de Tarifa (Cádiz) han trabajado juntos en la elaboración de este "Decálogo de los derechos de los niños y las niñas en Internet". No sólo se trata de proteger a niños y niñas de los contenidos nocivos, sino de que también puedan acceder a todas las posibilidades que proporciona, y que todos sus derechos tengan su reflejo en este medio de comunicación. | 1. Tenemos derecho de acceso a la información y la tecnología. Sin ser discriminados por motivo de sexo, edad, nivel económico, nacionalidad, etnia, lugar de nacimiento... En especial todos los discapacitados. 2. Tenemos derecho de expresión y libre asociación. A buscar, recibir y difundir informaciones de todo tipo en la Red. 3. Tenemos derecho a ser consultados y dar nuestra opinión cuando se apliquen leyes o normas de Internet que nos afecten: restricciones de contenidos, lucha contra los abusos, limitaciones de acceso... | |  Niños frente a un ordenador en un colegio de Palomeras (Madrid)./ Luciano Jiménez/UNICEF-Comité Español |
4. Tenemos derecho a la protección contar las explotación, el comercio ilegal, los abusos y la violencia de todo tipo que se produzca en Internet. 5. Tenemos derecho al desarrollo personal y a la educación y a todas las oportunidades de formación que aporta Internet y demás nuevas tecnologías. 6. Tenemos derecho a la intimidad de las comunicaciones por medios electrónicos. 7. Tenemos derecho al esparcimiento, al ocio y el juego por Internet y otras tecnologías.  Foto: Luciano Jiménez/UNICEF-Comité Español | | 8. Nuestros padres/madres y profesorado tienen el deber de orientarnos, educarnos y acordar un uso responsable de Internet. 9. Los gobiernos de los países desarrollados deben comprometerse a cooperar con los países más pobres para facilitar el uso de Internet y nuevas tecnologías a sus ciudadanos, evitando la marginación y la desigualdad. 10. Tenemos derecho a beneficiarnos de las nuevas tecnologías para avanzar hacia un mundo más saludable, más pacífico, más solidario, más justo y más respetuoso con el medio ambiente. |
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