Autor:
UNICEF
PARTICIPACIÓN INFANTIL Y JUVENIL SEGÚN UNICEF
Hay muchas maneras de implicar a los niños y jóvenes en el trabajo para el cambio, sea a nivel local o mundial. Sin embargo, desde el punto de vista de la EpD, no todas ellas constituyen 'participación' en sentido estricto. El diagrama de la 'escalera de la participación' ilustra ocho niveles. El grado de valor educativo aumenta cada vez que se sube un peldaño de la escalera.
Los proyectos que corresponden a los tres peldaños inferiores no pueden considerarse en realidad como participativos. La manipulación se da cuando los adultos usan a los niños para promover una causa que les afecta profundamente, pero sin ayudarlos a que comprendan dicha causa. Cuando los niños son usados como adorno, con frecuencia se les pide que se vistan de una manera determinada y actúen para apoyar el programa de un adulto, normalmente con el fin de provocar una respuesta emocional por parte de los adultos que los contemplan. La política de forma sin contenido describe situaciones, en las que se pide a los niños que hablen en las juntas o ante grupos de representantes elegidos, pero sin enseñarles nada significativo sobre el tema, sin que puedan expresar su posición o puedan consultar con otros niños a los que, se dice, representan.
Los cinco últimos peldaños de la escalera representan niveles crecientes de participación real y calidad de aprendizaje. Cada uno puede ser apropiado para el niño o la niña en un momento distinto, dentro del desarrollo progresivo de sus aptitudes de participación.
Asignados pero informados indica que, aunque no son ellos quienes deciden su participación, comprenden los fines del proyecto, quién ha decidido que ellos deberían estar involucrados y por qué. En el nivel consultados e informados, el proyecto está diseñado por los adultos, pero la opinión infantil se toma seriamente en consideración durante todo el proceso de decisión. En los proyectos de decisión inicial de los adultos, compartida con los niños, estos tienen una participación completa en la toma de decisiones, aunque con carácter consultivo.
Se ven difícilmente proyectos de decisión inicial y dirección de los niños, dado que pocos adultos están dispuestos a dejar en manos de los niños el control completo. Estos proyectos no llegan a implicar verdaderamente a la comunidad, permaneciendo como algo marginal.
Los proyectos de decisión inicial de los niños, compartida con los adultos, implican a éstos como ayuda para los fines que los niños se proponen: dirigiéndolos hacia los recursos necesarios, prestándoles apoyo para el desarrollo de las aptitudes necesarias y ayudándolos en la evaluación. Este tipo de relación mejora el aprendizaje de los niños, establece un sentimiento de pertenencia común al proyecto y proporciona a los adultos la oportunidad de aprender del entusiasmo y creatividad de los más jóvenes.