EN CADENA HACIA EL COMERCIO JUSTO
La justicia es cosa de todos y todas. En el caso del comercio, como consumidores tenemos capacidad de decidir, incidir y así cambiar la injusta situación actual, que perjudica a las poblaciones de los países del Sur. Nosotros somos claves en el camino hacia un comercio con justicia.

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Estos son los que defiende Ecologistas en Acción, ONG que ha puesto en marcha, junto con el Movimiento Internacional de Reconciliación y la Comunidad Aletheia, una campaña que tiene su origen en Italia y que se denomina B.E.S.O.S (Balances de Economía Solidaria).
Nadie puede negar que vivimos en un mundo injusto, con grandes desigualdades: conflictos, hambrunas, explotación infantil, etc. Aunque a veces el panorama es desolador, no nos podemos quedar de brazos cruzados. Nosotros también podemos contribuir a que las cosas cambien. Muchas veces dejamos en manos de los políticos toda la responsabilidad, pero debemos saber que en nuestra vida cotidiana podemos ir cambiando las cosas. Por ejemplo, a través de un cambio en nuestros hábitos de consumo.

Las zapatillas que utilizamos en los países ricos se fabrican muchas veces en condiciones infrahumanas en los países pobres. /Sodepaz

Puede que no seamos conscientes, pero debemos saber que nuestros consumos pueden ser la causa de:
· Una explotación excesiva de las poblaciones de los países del Sur.
· Un daño a nuestra calidad de vida debido a consumos casi siempre excesivos y muy a menudo lejanos de las necesidades reales, condicionados por los mensajes publicitarios con que nos bombardean continuamente.
· Una grave incidencia en el medio ambiente del Norte y del Sur a causa de consumos indiscriminados.
Nuestro consumo tiene repercusiones a nivel global. /Con*sumo cuidadoLos cambios en el consumo, si son realizados por un numero elevado de personas y durante periodos largos, pueden realmente cambiar las cosas. Es evidente que nos llevará tiempo y requerirá un esfuerzo por nuestra parte, pero vale la pena.

Cuando la economía mata

Todo empezó en Italia hace una década. En 1993, se lanzó la campaña 'Balances de Economía Solidaria' (Besos en España, Bilanci di Giustizia en Italia), dirigida a las familias italianas, con el objetivo de cambiar el mundo desde los consumos cotidianos. 'Cuando la economía mata, ¡tenemos que cambiar!' era y es su lema.

Las familias que participan en esta campaña buscan cambiar sus hábitos de consumo hacia modelos económicos más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente. La clave está en hacernos más responsables en nuestro consumo diario sin dejarnos arrastrar por el entorno que nos rodea. Poco a poco y día a día debemos ir 'desviando' algo más de nuestro gasto habitual hacia productos realizados con criterios de justicia, ecología y solidaridad. Y por supuesto denunciar y boicotear aquellos productos y empresas que no se ajusten a criterios de justicia y solidaridad. Tengamos en cuenta que sus beneficios dependen enteramente de sus clientes, es decir de todos nosotros y nosotras.

Una familia bilancista

Simone y Sabrina viven, en Campi, en la periferia de Florencia. Con sus dos hijas, de 11 y 9 años, viven en una antigua casa de montaña, muy bonita, tranquila y ordenada, repleta de libros.

Desde hace cinco años Sabrina, Simone y las dos hijas son una familia 'bilancista', o sea de los balances. Simone, herrero, va a trabajar en bici: 14 km de ida y otros 14 km de vuelta, lo que ha hecho que desaparezca su dolor de espalda. La familia ha reducido su consumo de carne. En lugar de volver a comprar sofás, cambian las fundas. Todas las bombillas de casa son con ahorro energético. Casi no salen a cenar a los restaurantes: mejor invitar a los amigos a casa. Los cumpleaños representan la ocasión para construir regalos en casa. Pero hay algo a lo que no renuncian: los libros, aunque intentan cogerlos prestados en las bibliotecas públicas.

Sin embargo, vivir en el campo también tiene sus inconvenientes. Sabrina pasa el día en el coche llevando a las niñas a la escuela, a los cursos de natación, a casa de amigas. Seguramente, encontrarán la solución a este problema y ésta puede venir por el acuerdo con otras familias de su entorno. Hacerlo con más gente ayuda.

Pequeños cambios cotidianos
Cada vez más familias se apuntan a la agricultura ecológica, mucho más respetuosa con el medioambiente. /Comisión EuropeaActualmente en la campaña italiana participan 500 familias de todo el país. En España el número es más reducido pero cada vez son más las familias que se van sumando a esta iniciativa.

Los cambios en el consumo comienzan por la comida. Las familias intentan consumir fruta y hortalizas de temporada y no importada, de esta manera se reduce el transporte y la contaminación. Muchos consumen productos biológicos y del comercio justo que permiten una vida mejor a quienes los producen en los países del Sur porque están pagados con un precio superior al que se paga en el mercado.

Las reglas de la alimentación se aplican también a las vestimentas así como a los productos para la casa. En cuanto a los transportes, el 60% de estas familias usa la bici como segundo medio de transporte. Muchos autoproducen lo que necesitan: juguetes por ejemplo.

Lo importante es empezar por pequeños cambios; para ello, la imaginación y una actitud positiva son muy importantes. Cada familia sigue su ritmo y comparte experiencias con el resto de las familias para seguir mejorando su consumo.


Para más información:
Ecologistas en Acción
E-mail: ecologistas@nodo50.org (asunto B.E.S.O.S)
Página Web: http://www.nodo50.org/besos


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Reportaje
  ÍNDICE DEL REPORTAJE
  EN CADENA HACIA UN COMERCIO JUSTO
  DESDE NEPAL: LA HISTORIA DE UNA TARJETA DE NAVIDAD
  EL PANTALON VIAJERO
B.E.S.O.S SOLIDARIOS