EN CADENA HACIA EL COMERCIO JUSTO
La justicia es cosa de todos y todas. En el caso del comercio, como consumidores tenemos capacidad de decidir, incidir y así cambiar la injusta situación actual, que perjudica a las poblaciones de los países del Sur. Nosotros somos claves en el camino hacia un comercio con justicia.

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Los intercambios comerciales se dan desde la prehistoria y desde entonces, han jugado un papel fundamental en la civilización. A través de ellos, los pueblos y las personas han intercambiado bienes, modelos culturales, tecnología etc., permitiendo un enriquecimiento recíproco.

Un orden comercial internacional injusto

En la actualidad, sin embargo el comercio está dominado por los países ricos o del Norte que imponen sus condiciones (pagan muy mal a los productores del Sur y obtienen grandes beneficios). En la carrera por el mayor beneficio económico, se han olvidado normas básicas para llevar a cabo un comercio equitativo en igualdad de condiciones.

Las grandes empresas multinacionales dominan el mercado e imponen sus condiciones. Por su parte, los Gobiernos del Norte "protegen" su economía estableciendo aranceles (impuestos para entrar en el país) a los productos que vienen de los países del Sur.

Estas injustas relaciones comerciales perjudican y empobrecen a los países del Sur, aumentando la brecha económica entre el Norte y el Sur. En este contexto, nace en Europa en la década de los 60 el movimiento de Comercio Justo.

HECHOS Y CIFRAS

  • Si África, el sudeste asiático y América Latina aumentaran su participación en las exportaciones mundiales en tan sólo un 1%, los beneficios resultantes podrían sacar de la pobreza a 128 millones de personas.
  • A la hora de exportar a los países ricos, los productores de los países pobres pagan impuestos que son cuatro veces más altos que los abonados por los productores en otros países ricos.
  • Los precios del café han caído un 70% desde 1997, lo que ha supuesto para los exportadores de los países pobres una pérdida de 8.000 millones de dólares.
  • Los países ricos se gastan 1.000 millones de dólares diarios en subvenciones a sus productos agrícolas, haciendo más difícil a los agricultores de los países pobres que vendan sus mercancías y reduciendo sus ingresos.
  • Un agricultor de cacao ghanés sólo recibe un 1,2% del precio que nosotros pagamos por una tableta de chocolate. Entre 1996 y 2000, Ghana aumentó su producción de cacao en casi un tercio, pero se le pagó un tercio menos.
  • Aproximadamente un tercio de las personas que trabajan en fábricas en los países empobrecidos son mujeres. Ganan alrededor de un 25% menos que sus colegas de sexo masculino.

    Información obtenida de Intermón Oxfam: http://www.maketradefair.com/default.asp

La alternativa: el comercio justo

El movimiento de Comercio Justo aúna a productores, organizaciones sociales, importadores y consumidores y consumidoras. Sus objetivos principales son:

Mujeres ecuatorianas trabajando la cestería. (Sendas/Solidaridad Internacional)
  • Disminuir la pobreza de los países del Sur, gracias a un orden comercial más justo y equitativo que permita a los productores y productoras del Sur el acceso a los mercados.
  • Fomentar y potenciar el consumo responsable en nuestras sociedades.

Su principio fundamental es garantizar a los productores y productoras del Sur una compensación justa por su trabajo, así como unas condiciones laborales dignas y respetuosas con el medio ambiente.

La cadena del comercio justo

Uno de los criterios básicos del Comercio Justo es reducir la cadena de intermediarios con el fin de adquirir los productos a los campesinos o artesanos lo más directamente posible, garantizándoles una compensación adecuada.
Pero hay una serie de actores básicos en esta cadena solidaria:

Mujer artesana peruana. (Manuela Ramos/Solidaridad Internacional)
  • Los productores y productoras: Suelen ser familias, grupos de mujeres, cooperativas... de las zonas más pobres de América Latina, África y Asia.
    Se trata siempre de grupos de población que no tienen acceso directo al mercado o, en caso de tenerlo, no obtienen un precio justo y suficiente para seguir produciendo.

  • Importadores: En el Comercio Justo, entre productores y consumidores está por regla general la organización importadora. Estas importadoras utilizan unos sellos de garantía, que garantizan que los productos adquiridos se han producido respetando unas condiciones laborales dignas y respetando el medioambiente.
  • Tiendas de Comercio Justo: Son los actores intermedios entre las importadoras y los consumidores y consumidoras. Estas tiendas proporcionan información a los consumidores sobre los artículos: de dónde vienen, de qué materiales están hechos, quién los ha producido, cómo están organizados los productores,...
  • Balones de voley-playa fabricados por Talon Sport, empresa familiar pakistaní que facilita la inserción laboral de las mujeres y tiene como compromiso evitar el trabajo infantil. (Ozonalia/ Unicef)

  • Consumidores Responsables: El consumidor o consumidora responsable es aquel que está informado de los productos que consume y lo hace desde la conciencia activa de lo que significa su acción para los productores y el medio ambiente.
  • Stand de comercio justo de Solidaridad Internacional. (Solidaridad Internacional)

    ¿Qué podemos hacer nosotros?

    Cada uno de nosotros juega un papel fundamental en la cadena del comercio. Como consumidores, debemos ser conscientes del poder que tenemos, y ejercer dicho poder para empezar a cambiar el injusto sistema de comercio existente modificando nuestros hábitos de consumo e iniciando un consumo responsable.

    Cestos fabricados artesanalmente por la cooperativa Tejemujeres de Ecuador. Entre las metas de esta cooperativa se encuentra el desarrollo de las autonomías individuales y colectivas de las mujeres para mejorar su autoestima, poder de negociación, crecimiento personal, cambios en las relaciones de género, disminución de la violencia intrafamiliar y equidad en la toma de decisiones. (Ozonalia/Unicef)Antes de adquirir un producto deberíamos plantearnos algunas cuestiones:¿quiénes produjeron este producto?, ¿en qué condiciones laborales?, ¿hubo un impacto ecológico negativo durante su producción?, ¿a dónde va a parar el dinero que hemos pagado y cómo se reparte?...

    Como consumidores tenemos derecho a exigir que los productos vayan etiquetados correctamente, que nos indiquen dónde han sido fabricados, cómo, por quién y que nos expliquen cuáles son los ingredientes de esos artículos. Esta información tiene que estar siempre disponible en las tiendas, así que ¡exígela!

    Dentro de poco tenéis una cita: el 17 de mayo se celebra el Día internacional del comercio justo . Informaos de las acciones que se llevarán a cabo en vuestro barrio o ciudad.


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    Reportaje
      ÍNDICE DEL REPORTAJE
    EN CADENA HACIA UN COMERCIO JUSTO
      DESDE NEPAL: LA HISTORIA DE UNA TARJETA DE NAVIDAD
      EL PANTALON VIAJERO
      B.E.S.O.S SOLIDARIOS